“EL SILENCIO”
Bajo la sombra de un árbol
te guardó el sepulturero
una mañana asoleada
en un viejo cementerio...
Cuando fui a llevarte flores
“los pajaritos mendigos…”
me llevaron de la mano
por el angosto camino
“!Esa que tiene más flores...!”
“¡esa que tiene más flores...!”
y señalaban la tumba
tan fresca... de mis amores.