Diario JUSTICIA.
Sección “El Arte por la Revolución”.
Sábado 23 marzo de 1929, pág. 5.
“LA FRUTERA”
Mujeres serranas, de anchas caderas
de opulentos senos, y tibios regazos
terciado en la espalda se columpia el hijo
y cestos de frutas penden de los brazos.
Yo voy tras nosotras pensando
que acaso
la fruta más bella
¡no va entre los brazos!
El portal sombrío se ha puesto de fiesta
lo adorna la gracia de tu ancha cadera
tus trenzas azules, tu cesto de frutas
y los cien colores de tu gran pollera.
“¿Qué vendes?” pregunta la gente
que pasa por la misma acera.
“Mangos y ciruelas, paltas y naranjas
duraznos riquísimos…” grita la frutera.
¿Y ese fruto hermoso que en tu espalda llevas
el que no pregonas a todo el que llega
el que iza bendita tu ancha cadera,
¿de dónde?... ¿de dónde?...
¿de qué árbol divino, te lo traes
frutera?...