LO QUE SOÑE


Yo que soñé acunarte

en mis brazos serenos

nutrirte con las mieles

sagradas de mis senos...


Y heme aquí

con las manos dobladas y resecas;

¡manos que retorció el dolor!

¡cuenco de lágrimas!

que ya han perdido toda la seda del amor


Él vino antes que tú

¿fue el primer hijo acaso?

¡tantas fueron las noches

que durmió en mi regazo!


Y en la última noche

su sueño fue tan largo

¡y me pesaba tanto!

que me quebró su cuerpo

la comba de los brazos.