Diario JUSTICIA. Sábado 5 de enero de 1929.
POEMA ROJO
Panait Istrati, ¡qué bien tu nombre
hecho de dos palabras tristes!
Extraviada a lo largo de los mares te advierto.
Tu hermana Kyralina cantándome al oído
como una balalaika.
Caen sus mejillas tristes en mis manos abiertas.
Y un aiduk me acompaña
la mirada desierta.
Yo que estaba perdida en un espejo muerto,
sentí sobre mi carne
tu diente amargo y frío.
Trineos de la muerte recorren las estepas;
y hombres abandonados, sangrando por la tierra.
Y te veo venir de la pocilga hedionda
donde niños exprimen pezones de miseria.
¡Oh! ¡Dios!
Yo me voy por la sombra
hundiendo en las tinieblas mi colmillo de sangre.
y mi bandera roja
sacudida en el viento de la Revolución.
Blanca Luz Brum.