Archivo de Investigaciones Literarias.

Biblioteca Nacional.

Archivo Esther de Cáceres.


19 DE JUNIO [no se conoce el año].


Esther querida ¿qué pasa? Hace casi un mes que te escribo, enviándote numerosas fotografías en colores de mi cabaña en la isla. Ninguna noticia tuya hasta ahora, tampoco nada sé de Edgarda, nada del Uruguay. Me preocupa que Alfredo pueda seguir enfermo o tú también lo estés. Te ruego hacerme nada más que dos letras. Apenas pase el frío, el terrible frío impregnado con la nieve en la cordillera, yo pienso retornar a la Isla, Dios mediante, para seguir construyendo y destruyéndome... (...)

Escríbeme te lo ruego, dime como se encuentran. Sé muy bien por todo lo que está pasando nuestra patria querida, el “Castro comunismo” royendo como una larva miserable las entrañas de nuestros pueblos, esa no era la justicia social que nosotros buscábamos, esta es la negación de la verdadera Justicia, es cambiar el mal por el bien, la verdad por la mentira, el odio, la envidia a Estados Unidos, a su bienestar, a su moral, a su validez. Ideas nauseabundas en bocas de criaturas engañadas... es la hora de los que tiran la piedra y esconden la mano... (...)

Así sucede aquí y en casi todo el mundo. Nils está lejos de todo esto, en Canadá, pero también lejos de mí.

Estoy triste, sintiendo como me ahoga cada día la gran soledad.

Te abrazo a ti y al grande y querido Alfredo con toda mi sangre.


Blanca Luz